Botox_Nuo_Dermoestetica

El tratamiento facial con botox suaviza las arrugas y las líneas de expresión del rostro, lo que resulta en un rejuvenecimiento facial. El efecto del botox se observa a partir de las 48 horas de la aplicación.

El tratamiento con botox está dirigido a aquellas personas que quieran suavizar las arrugas y las líneas de expresión en el tercio superior del rostro:

• Frente (músculo frontal)
• Entrecejo (músculos corrugador y prócer)
• Patas de gallo (resultado de la contracción del músculo orbicular de los ojos)
• Cuello

El efecto del botox tiene lugar en la unión neuromuscular. En esta región de transición entre el nervio periférico y el músculo se produce la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor necesario para producir la contracción muscular.
El botox actúa de forma focal mediante el bloqueo de la liberación de acetilcolina, lo que se traduce en una parálisis muscular temporal. El efecto final es una quimiodenervación temporal en la unión neuromuscular sin producir ninguna lesión física en las estructuras nerviosas.

El tratamiento con botox es relativamente simple y, si es bien tolerado, representa una molestia mínima o nula para el paciente.
La aplicación del botox no requiere test de alergia, lleva pocos minutos y los pacientes pueden continuar con su ritmo de vida habitual sin ningún inconveniente.

Tras la limpieza y preparación de la piel, el tratamiento con botox se inicia con el marcaje de una selección de puntos para delimitar y hacer un estudio morfológico facial del paciente.
Finalizado el estudio de morfología facial, se aplica el botox mediante microinyecciones directamente en el músculo responsable de la formación de la arruga y, al relajarlo temporalmente, se previene la formación de nuevas líneas de expresión, ya que su efecto impide la profundización de las arrugas existentes y la formación de nuevas, actuando de manera preventiva.

La duración del efecto del botox es de 4 a 6 meses. La pérdida del efecto del botox es gradual y depende del metabolismo de cada paciente, la técnica de aplicación y la dosis utilizada. Una vez finaliza el efecto del botox, el paciente vuelve al estado anterior a la aplicación, pero durante el período de acción se evita que el tiempo dañe la piel, por lo que resulta además un tratamiento preventivo.
Si es la primera aplicación o ha pasado un año desde la última, la duración es de 3-4 meses.

• No necesita anestesia.
• No requiere pruebas alérgicas.
• Se puede aplicar en cualquier época del año.
• Los resultados son visibles a partir de las 48 h y definitivos en quince días.

El tratamiento con botox puede causar pequeños hematomas que desaparecen en unos días y que se ocultan con el maquillaje.
Puede causar también cefaleas y problemas derivados de la migración del producto.

Tras un tratamiento con botox se deben seguir los siguientes consejos:
• Mantener la cabeza elevada durante las 4 horas siguientes al tratamiento.
• Evitar el ejercicio físico intenso o levantar objetos pesados durante las 4 horas siguientes al tratamiento.
• Evitar tocar o frotar la zona tratada durante las 4 horas siguientes al tratamiento.
• Intentar contraer y ejercitar las zonas tratadas regularmente durante las 4 horas que suceden al tratamiento.

El tratamiento con botox no es aconsejable para:
• Pacientes embarazadas
• Pacientes lactantes
• Pacientes con patología neuromuscular
• Pacientes alérgicos a la albúmina
• Pacientes tratados con anticoagulantes